domingo, 13 de diciembre de 2009

CALAMARO Y UN SHOW DEMOLEDOR


Sábado 12 de diciembre. No era un sábado más. Andrés se presentaba nuevamente en el Ciudad y la energía se empieza a sentir desde muchas horas antes.

Por cuarto año consecutivo, el mes de diciembre me llevaba a la Av. Del libertador para reencontrarme con él. Esta vez la previa del show fue distinta: casa de Paula (mi gratitud eterna para contigo); nada de alcohol (mi cuerpo puso un cartel grande de PARE) tomamos tecito y comimos budín de vainilla. ¿El tiempo pasa nos vamos poniendo viejos? Tal vez si; tal vez no…

Tras un viaje en el 113 y una breve reseña de por qué yo debería ir al barrio chino y comprar souvenirs allí (para mí llamadas “boludeces”) llegamos al Ciudad apenas pasadas las 20 hs, como indicaba el horario en el ticket. Con mucha gente afuera aún, era obvio que faltaba para el comienzo.

Pasadas las 9 de la noche salió a escena El salmón. Con sus clásicos lentes oscuros y composé de campera, remera y pañuelo de color negro, el cover “Jumping Jack Flash” marcó el inicio con más de 30 mil personas como testigos de una velada que iba a dejarnos boquiabiertos por tantas sorpresas.

Seguidas con un mix de canciones de su extensa discografía: “El salmón”, “Mi enfermedad”, “Todavía una canción de amor” (¡me encanta!), "Mil Horas", “Por Mirarte”, “Estadio Azteca”, Andrelo estaba impecable en todos sus sentidos.

Más verborrágico que nunca hablaba y decía cosas que no pasaron por alto: “pena de muerte para todos los represores de la ESMA efectiva en 48 hs”, “no necesitamos que venga Manu Chao para saber que nos pasó a los argentinos en los 70”, “si no fuera por nuestro público estaríamos en nuestra casa pidiendo empanadas y viendo Dr. House”, entre otras frases que merecieron la ovación de la hinchada.

No podía faltar un sentido y conmovedor homenaje a la inolvidable NEGRA, cantando "Gracias a la vida" que emocionó a cada uno de los presentes.

Empezaron las sorpresas con Adrián Dárgelos (Babasónicos) entonando una perfecta versión de “Los Aviones”, una voz que nunca había escuchado en vivo y me sorprendió gratamente.

Como en todo recital, Calamaro vuelve a esa faceta de tanguero. Aunque no es lo mejor que hace, esta vez estuvo más aceitado que en anteriores oportunidades. “Los Mareados” y “Naranjo en flor” con los chicos de la Bersuit fueron bien recibidas por todos.

Tras una hora, llegó un momento inolvidable: “voy a presentar a mi mejor amigo” dijo y Fito Páez se tocó una versión de puta madre de “Crímenes Perfectos”. Aplaudido y ovacionado a rabiar, el rosarino dibujó el momento más emocionante (para mí) del show.

Con el recuerdo de los que ya no están en “Los chicos” y el pogo en su punto de ebullición por la monada, el salmón presentó a Vicentico para cantarnos “Tuyo Siempre” en una versión más cumbiera que nunca.

En una noche llena de invitados y lujos por doquier, no podían faltar en semejante concierto los hits “Me Arde”, “Alta Suciedad”, “Flaca” y “Palabras más, palabras menos” dedicada al nuevo Ministro de Educación porteño, Abel Posse, “quién le va a enseñar a nuestros hijos que la dictadura fue una guerra, y no fueron asesinatos contra los argentinos”, afirmó Andrés.

Volvió Fito para cantar “Canal 69”, y el clásico cierre de todo ritual Andresiano: “Paloma” pedido por toda la gente para un cierre a pura emoción con las chicas subidas a caballito, las cámaras de fotos bien arriba y, yo cantando con Pau y Debo como ya será costumbre for ever.

¿Cuántas cosas nos pasan cada vez que vemos a Andrés Calamaro en vivo? Podes llorar, saltar, reír, besar. Podes estar solo o podes estar acompañado, no importa; todo lo logran esas canciones únicas que tienen magia y sentimientos a flor de piel.

Seguramente, a cada uno de los que fuimos parte, el show le produjo algo distinto y difícil de explicar. Por eso anoche cuando me iba tarde del Club Ciudad de Buenos Aires (bastante dolorido por cierto) extendí infinitamente mi amor con vos: GRACIAS!

1 comentario:

Paula (Yo) dijo...

La energía de ese show fue lo más. Gracias por ser parte de mi recuerdo Calamaro!
Te quiero!